Los desafios de la Casa Blanca / Hisórica votación
Otro triunfo para Obama en el Capitolio
El Senado aprobó el tratado Start, alentado por el mandatario, por el cual EE.UU. y Rusia reducirán sus arsenales nucleares
WASHINGTON.-
En lo que constituye un triunfo político y diplomático para el
presidente norteamericano, Barack Obama, el Senado ratificó ayer el
tratado nuclear Start con Rusia, que derivará en una reducción del 30%
en el arsenal atómico de ambas superpotencias.
El Tratado para la
Reducción de Armas Estratégicas (Start, por sus siglas en inglés),
firmado por Obama y su par ruso, Dimitri Medvedev, en Praga en abril
pasado, fue ratificado en el Senado por 71 votos contra 26, con lo que
se superó la mayoría de dos tercios necesaria para aprobarlo. La
ratificación fue posible porque 11 republicanos votaron a favor del
proyecto y en contra de sus líderes partidarios, que buscaban propinar a
los demócratas una derrota aplastante.El Start reduce los arsenales de ambos países a un máximo de 1550 ojivas nucleares cada uno, un recorte del 30% respecto al límite establecido por el tratado de Moscú de 2002, y verificaciones mutuas más transparentes.
"El fuerte voto bipartidista en el Senado envía un potente mensaje al mundo de que los republicanos y los demócratas se unen en defensa de nuestra seguridad", afirmó Obama y consideró la votación parte de una "temporada de progresos" en el país después de las elecciones de medio término de noviembre, en las que el Partido Demócrata sufrió un duro revés y perdió el control de la Cámara baja.
"Me alegra que los demócratas y los republicanos se hayan unido para aprobar mi gran prioridad en materia de seguridad nacional para este período del Congreso", añadió Obama durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
La aprobación, que requirió un acuerdo parlamentario con los republicanos, que temían que la aprobación tuviera un impacto negativo en los sistemas misilísticos de defensa norteamericanos, llega en un buen momento para Obama.
El mandatario, cuya popularidad está empezando a repuntar, parece haber recuperado la iniciativa política gracias a una serie de acuerdos con los republicanos que le permitieron obtener dos victorias legislativas en las últimas semanas: la aprobación de un paquete de recortes impositivos por 858.000 millones de dólares y la derogación de la prohibición para los gays de ingresar en las fuerzas armadas (ver aparte).
"Saludamos la aprobación del tratado por parte del Senado norteamericano", declaró, por su parte, el canciller ruso, Sergei Lavrov, en Moscú.
La Duma, la Cámara de Diputados de Rusia, había indicado que sólo ratificaría el Start después que lo hiciera el Senado norteamericano, y añadió que podía hacerlo antes de fin de año si así se hacía en Washington.
Pero Lavrov advirtió que no ratificará el Start este año como se había anunciado. El texto fue "en cierta medida enmendado con respecto al proyecto inicial", dijo el canciller. "Necesitaremos cierto tiempo para estudiar los documentos de ratificación norteamericanos", subrayó.
El canciller ruso se refería a que, antes de aprobar el Start, varios legisladores lograron sumar enmiendas no vinculantes, que buscan que Washington se comprometa con el despliegue de un sistema de defensa antimisiles, la modernización de su arsenal nuclear y mantenga un diálogo con Rusia para reducciones adicionales de los arsenales nucleares.
Obama, que confía en que los rusos lo ayudarán a convencer a Irán de que deje de lado sus ambiciones nucleares, había presionado para la aprobación del tratado, al calificarlo como un imperativo de seguridad nacional antes de que el nuevo Congreso asuma el poder en enero. A partir de ese mes, ambas cámaras tendrán más presencia de la oposición republicana.
Obama considera al Start un paso fundamental de sus esfuerzos para relanzar las relaciones con Rusia, muy dañadas durante el gobierno de su antecesor, George W. Bush, que impulsaba el establecimiento de un escudo de misiles en Europa del Este, muy criticado por Moscú.
Poco antes de la aprobación, John Kerry, titular del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, había dicho: "Estamos a punto de escribir el próximo capítulo de la historia de 40 años de lucha contra la amenaza de las armas nucleares".
"Este tratado hará más seguro a Estados Unidos y restaurará nuestro liderazgo en materia de esfuerzos mundiales para parar la proliferación nuclear", estimó, por su parte, el jefe de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid.
En tanto, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, durante una visita de Estado a la India, también había presionado desde Nueva Delhi para la aprobación del tratado en el Senado norteamericano. "Un desarme completo es imposible en corto plazo, pero es necesario hacer lo mejor posible para reducir el riesgo de proliferación de armas de destrucción masiva", señaló el mandatario ruso, que había alertado además que un rechazo del Senado norteamericano podía paralizar el proceso global de destrucción de ojivas nucleares.
Acuerdo trabajoso
Además de Obama, que realizó una intensa campaña en pos de la aprobación del Senado, también impulsaron la medida, en varias reuniones con legisladores y visitas a la Cámara alta, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el vicepresidente, Joe Biden.También el jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, almirante Mike Mullen, había promovido la ratificación según en una carta enviada al Senado, en la que calificó el tratado de "vital para la seguridad nacional".
Los líderes republicanos, envalentonados tras su victoria en las elecciones de medio mandato del 2 de noviembre, que les otorgó una mayoría en la Cámara de Representantes y aumentó su presencia en el Senado, habían buscado bloquear el tratado con enmiendas.
Los republicanos que se oponen al tratado afirman que el Start es un "mal pacto" porque, según ellos, las inspecciones previstas son inadecuadas y las supuestas ambigüedades en el texto podrían ser utilizadas por Rusia para evitar que Estados Unidos instale su escudo de misiles en Europa del Este.
OTRAS VICTORIAS
- El paquete impositivo. Obama aceptó prorrogar polémicas exenciones tributarias a los sectores más adinerados de la población, aprobadas en la era Bush, a cambio del respaldo republicano para aprobar medidas de fomento de la economía.
- El ingreso de gays en el ejército. Obama logró aprobar esta medida en el Senado gracias al apoyo de republicanos de centro. Para conseguirlo debió separar el proyecto de una norma más general sobre el financiamiento del Pentágono.
- La ratificación del tratado Start. La medida había sido criticada por algunos republicanos que la consideran capaz de debilitar la capacidad de los sistemas de defensa misilísticos norteamericanos. Pero el mandatario realizó una intensa campaña y obtuvo el apoyo de 11 senadores opositores.
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