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viernes, 14 de agosto de 2015

U.R.S.S. 2014 Eduard Shevardnadze: el canciller que le vendió la perestroika al mundo

1928-2014

Eduard Shevardnadze: el canciller que le vendió la perestroika al mundo

TIFLIS, Georgia.- Eduard Shevardnadze fue una figura clave de revoluciones en el extranjero y víctima de una en su propio país. Como canciller de la Unión Soviética, ayudó a derribar el Muro de Berlín y a terminar con la Guerra Fría, pero como líder de la Georgia post soviética, su carrera pública terminó en la humillación, cuando lo expulsaron del Parlamento y lo jubilaron a la fuerza.
Shevardnadze murió ayer, a los 86 años, una década después de abandonar su cargo. Su vocera dijo que murió tras una larga enfermedad, sin dar más detalles.
Ese hombre canoso de voz grave fue la cara diplomática de la liberalización política del glasnost y la perestroika de Mikhail Gorbachov. Sucesor del acartonado Andrei Gromiko, Shevardnadze impresionó a los líderes de Occidente por su carisma, su rapidez y su compromiso con la reforma. Fue un gran defensor de la política de permitir que los países firmantes del Pacto de Varsovia buscaran su propio destino político, una política que llegó a conocerse como "doctrina Sinatra", en referencia a la canción "A mi manera", y que implicó un corte decisivo con la antigua "doctrina Brezhnev" de tener con la rienda corta a los Estados satélites.
"Shevardnadze hizo un gran aporte a la política exterior de la perestroika y era un verdadero defensor de una nueva forma de pensar los asuntos globales", dijo ayer Gorbachov sobre su antiguo colaborador. "Su designación como canciller fue inesperada para muchos, pero supo conducir hábilmente sus asuntos. No por nada era valorado por los diplomáticos, sus compañeros de trabajo y sus aliados internacionales."
Shevardnadze impulsó el retiro de tropas soviéticas de Afganistán en 1989, firmó acuerdos cruciales de control armamentístico y colaboró en las negociaciones para la reunificación de Alemania en 1990, un desenlace al que los líderes soviéticos se oponían férreamente.
Renunció en diciembre de 1990, al advertir que la reforma estaba colapsando y que el ascenso de una dictadura era inminente. Un año después, la Unión Soviética colapsó tras un intento de golpe de Estado de la línea dura contra Gorbachov.
Shevardnadze regresó a Georgia cuando su primer presidente electo, Zviad Gamsakhurdia, fue derrocado por un golpe, en 1992. Fue elegido presidente del Parlamento y se convirtió en el líder de su país. Gamsakhurdia murió en circunstancias misteriosas en 1993, y cuando el país adoptó su nueva Constitución, en 1995, Shevardnadze fue elegido presidente con un mandato de cinco años.
El líder georgiano sobrevivió a dos intentos de asesinato. Muchos observadores sugirieron que esos ataques doblegaron los impulsos reformistas de Shevardnadze, que a partir de entonces se dedicó a aferrarse al poder. Si bien había impulsado políticas prooccidentales, durante su gobierno Georgia se sumió en la corrupción y el deterioro institucional.
En noviembre de 2003 estalló la "revolución de las rosas", como se conoció a una serie de manifestaciones masivas que hicieron erupción por las extendidas sospechas de fraude en las elecciones parlamentarias de ese año. La policía mantuvo un perfil bajo y más tarde Shevardnadze contaría que tuvo miedo de que cualquier acción policial desatara un baño de sangre.
Después de tres semanas, los manifestantes, liderados por el futuro presidente Mikhail Saakashvili, irrumpieron en una sesión del Parlamento donde Shevardnadze estaba hablando y lo sacaron del edificio.
Shevardnadze había nacido el 25 de enero de 1928 en Mamati, cerca de la costa georgiana del Mar Negro, quinto hijo de una familia rural que siempre añoró que estudiase medicina. En cambio, se lanzó a la arena política a los 20 años, al unirse al Partido Comunista, y recién recibió un título universitario 31 años después.
Ascendió sostenidamente por los estamentos del partido, la organización juvenil Komsomol y las fuerzas policiales georgianas, hasta ser nombrado ministro del Interior de la república, el cargo más alto de un funcionario de la ley. Se hizo conocido por haber sabido purgar la corrupción de los funcionarios georgianos, obligándolos a entregar sus automóviles, mansiones y otros bienes.
La campaña anticorrupción de Shevardnadze llamó la atención de los funcionarios soviéticos en Moscú, y en 1972 lo nombraron jefe del Partido Comunista de Georgia. Desde ese cargo, flexibilizó la censura y permitió que su república fuese de las más progresistas en la esfera cultural. Shevardnadze fue designado canciller de la Unión Soviética en 1985.
Misha Dzhindzhikhashviili Agencia AP - Traducción de Jaime Arrambide.

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