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sábado, 28 de junio de 2014

PACÍFICO VS ATLÁNTICO: ESTRATEGIAS QUE DETERMINAN LAS FORTALEZAS. Carbone, María Florencia

Pacífico vs. Atlántico: estrategias que determinan las fortalezas

En las dos costas de América latina, el Mercosur y la Alianza del Pacífico contrastan estilos y resultados; cuál es el papel de la crisis, de China, Europa y Estados Unidos.
Por   | LA NACION
Si la actual tendencia hacia los acuerdos interregionales hace que cada vez sea más habitual hablar de clubes privados de comercio, el Mercosur debería prestar atención al alcanza que tiene su carnet. La crisis, el creciente protagonismo chino en la economía mundial y la virtual parálisis de la vía multilateral parecen haber dado un nuevo impulso a los acuerdos comerciales. Y la región muestra reacciones bien diferentes.
Quietud, reparos y demoras con los proceso en trámite del lado del Atlántico; dinamismo en la internacionalización e integración en la costa del Pacífico. De un lado, el Mercosur. El bloque que integran la Argentina, Brasil, Paraguay (actualmente suspendido), Uruguay y Venezuela lleva 10 años negociando con la Unión Europea y desde que nació -en marzo de 1991- firmó algunos acuerdos de libre comercio aunque con alcances relativos (Comunidad Andina, Israel, Egipto y Palestina). Del otro, la Alianza del Pacífico. El bloque formado por Chile, Colombia, México y Perú exhibe una lista de acuerdos de sus miembros con China, la UE y Estados Unidos, entre otros, y muestra pasos concretos en su integración.
"La idea de estos países es avanzar en una integración real. Van más allá de lo comercial, buscan atraer inversiones de Asia Pacífico, no sólo de China. Quieren posicionarse como plataforma importadora/exportadora para los países del sudeste asiático", dice Raúl Ochoa.
Según su opinión, el crecimiento que muestra el grupo en los últimos años es un dato positivo para el Mercosur, aunque con una advertencia. "Son potenciales clientes -de hecho ya figuran entre los principales compradores de la Argentina-. Pero si el Mercosur no toma el tema con mayor profundidad, es probable que asistamos a desvíos (de comercio) hacia países asiáticos o europeos (a raíz del reciente anuncio de negociaciones entre Estados Unidos y la UE)."
Marcelo Elizondo, director de la consultora DNI, dice que mientras el Mercosur está más preocupado por sus discusiones internas que por su relacionamiento global, los países del Pacífico se han encargado de dinamizar su relacionamiento internacional, cosa que les produjo réditos objetivos: el crecimiento de su comercio. Mientras en 2010 las exportaciones del Mercosur en promedio aumentaron 28%, en Chile las ventas crecieron 38,5%, en Perú 35,2%, México 33%, y en Colombia, 21,2%.
"El Mercosur perdió entidad como bloque ante terceros y están discutiendo entidad entre sus propios miembros. Argentina reniega de Brasil que es su principal socio y el más afectado en 2012 con los límites a las importaciones (la caída de las exportaciones desde Brasil representan 70% de la caída de las exportaciones totales). Uruguay se manifiesta contrario a los dos socios más grandes. Paraguay fue excluido por el ingreso de una Venezuela ahora en transición política. Se trata de un bloque sin cohesión. Y por ende sin agenda", apunta. Como contracara, habla de que Colombia y Perú avanzan en sus vínculos con Estados Unidos, ala vez que se abren hacia Asia donde Chile ya ha hecho mucho, México recupera su tradicional apertura global, y Centroamérica avanza en su relacionamiento comercial. "A través de acuerdos y tratados, de prácticas comerciales y regímenes de incentivos, el eje Chile-Perú-Colombia-Panamá-México ya es un propulsor del gran memento de Latinoamérica", asegura Elizondo.
Para Roberto Bouzas, profesor de la Universidad de San Andrés, más que una salida para la crisis, los acuerdos preferenciales son trajes hechos a la medida de los participantes. "En esos acuerdos es cada vez menos importante el tema arancelario y más relevante los aspectos regulatorios, de logística e infraestructura, y en este contexto, el Mercosur ha quedado a mitad de camino entre uno y otro, sin concretar ninguno", sostiene.
¿Cómo imagina el futuro cercano del Mercosur? "En el contexto de políticas comerciales defensivas, el futuro no es promisorio. La alternativa de construir un Mercosur como fortaleza lleva a preguntarse: ¿para defender a quién?", responde Bouzas.
Ochoa dice sin muchas vueltas: "El Mercosur tiene que apurar el expediente, si no nos quedamos afuera". La respuesta llega luego de la consulta por los eternas negociaciones con la UE, el supuesto renovado compromiso para avanzar este año, y la novedad de las charlas entre Estados Unidos y Europa.
"La inmovilidad es el peor de los consejos en una etapa de dinamismo y de tanta incertidumbre como la actual. Hoy predomina aquí un pensamiento imperativo que sostiene que los acuerdos atacan la industrialización. Y alcanza con mirar alrededor para comprobar que eso no es así", dijo Ochoa.
Las comparaciones entre lo que ocurre en las dos costas de América latina sea tal vez uno de los motivos que impulsan a sectores brasileños para "cortarse solos". Así, expertos brasileños citados por el diario O Globo expresaron sin tapujos su pensamiento.
José Botafogo Gonçalves, actual presidente del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales y ex embajador en la Argentina, dijo: "El club comercial que crearán Estados Unidos y la UE para hacer frente a China tendrá un impacto tremendo en el mundo entero", en momentos en que el Mercosur tiene "casi paralizadas" sus negociaciones externas.
Según comentó, Brasil debe actuar con rapidez para "no seguir ausente en las grandes negociaciones comerciales", e incluso debería alterar la norma del Mercosur que obliga a discutir acuerdos externos en conjunto. Sus palabras coincidieron con la Confederación Nacional de la Industria, que antes sugirió que Brasil proponga al Mercosur alternativas que "flexibilicen" la capacidad de negociar acuerdos con otros bloques o países, para que "cada miembro camine según sus propios intereses". El presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil, José Augusto de Castro, consideró también que el Mercosur "dejó de ser un bloque comercial para ser un acuerdo ideológico" y corre el riesgo de "quedar aislado del mundo" con la negociación anunciada por la UE y Estados Unidos.
Aunque pueda sonar paradójico, todo indica que la inmovilidad exterior puede producir grandes movimientos al interior del Mercosur. Tal vez esos planteos sirvan para relanzar al alicaído bloque..

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