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lunes, 27 de abril de 2015

MERCOSUR. EL PARLASUR DEBILITA AL MERCOSUR


El PARLASUR debilita al MERCOSUR

Publicado en el diario "La Capital", Rosario, Argentina, 23 de abril de 2015


Por Laura E. Vilosio *

Reflexiones. Los distintos intereses y tiempos políticos de la Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil no facilitan el fortalecimiento del organismo, creado en 1991. Los futuros parlamentarios no parecen poder darle más gravitación.


La creación del MERCOSUR, en marzo de 1991, fue el primer intento serio y concreto de brindar institucionalidad al anhelo de crear en América del Sur un mercado común abierto al mundo y al ingreso del resto de los países de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI).

Nadie puede desconocer la importancia que tiene tanto para la región como para cada uno de los países que lo conformó —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— que lo tomaron como un espacio que les permitiera ingresar a los avatares inciertos de la globalización con un mayor grado de respaldo y seguridad.

Esos fines, tanto loables como deseables, requieren de políticas de Estado de largo plazo, así como de verdaderos estadistas con auténtica vocación política, capaces de enfrentar los grandes desafíos que entraña llevar a cabo este sueño. Sin embargo, estas políticas de largo alcance no han aparecido y no se vislumbran en el corto plazo tampoco.

El desarrollo institucional del MERCOSUR, aspecto que reviste una importancia esencial y que requeriría un tratamiento reflexivo y sensato por parte de personas avocadas a pensar a la región como un todo potenciador de su inserción en el mundo, ha quedado, en gran parte, sometido a las políticas cortoplacistas de los países miembros; es decir, son las agendas internas las que inciden a la hora de las decisiones regionales internacionales.

Es interesante analizar, por caso, el Parlamento del MERCOSUR, hoy conocido como PARLASUR. Este órgano fue puesto en funcionamiento en 2007 y vino a reemplazar, luego de muchísimos proyectos y debates, a la Comisión Parlamentaria Conjunta (CPC) aunque nació debilitado. En efecto, según el Protocolo Constitutivo del Parlamento MERCOSUR (PCPM), este órgano puede hacer pocas cosas más que su antecesora. En el artículo 4° se mencionan sus competencias y, paradójicamente, no se establece ni una sola competencia decisoria. Sí, se establecen algunas funciones de contralor sobre los órganos decisorios que no tienen correlato sancionatorio alguno.

No cabe duda que su creación quiso emular al Parlamento de la Unión Europea que sí tiene verdaderas funciones legislativas: crea y participa en la redacción de normas que deben ser cumplidas tanto por los Estados miembros como por los propios ciudadanos de la Unión.
En algo sí se parece el Parlamento del MERCOSUR a su seudo par Europeo. Su protocolo constitutivo prevé que sus integrantes sean elegidos por los ciudadanos de sus respectivos países en elecciones directas.

Para eso, el PCPM estableció en sus disposiciones transitorias dos etapas a fin de concretar el objetivo de elección directa de sus representantes. Durante la primera, que se extendería entre el 2007 al 2010, el PARLASUR estaría integrado por representantes elegidos de manera indirecta. La segunda etapa, entre 2011 y 2014, correspondería a la elección directa —aunque no simultánea— de los parlamentarios, luego de la definición de un criterio de representación para poder llegar al año 2014 con un Parlamento que cuente con miembros elegidos de forma directa por los ciudadanos del bloque y en una elección independiente de los calendarios nacionales, de forma simultánea en los cuatro socios.

Paraguay en el año 2008, produce la primera elección directa de parlamentarios regionales, pero en el resto de los países miembros las reformas en los respectivos códigos electorales, necesarias para llevar a cabo estas elecciones, se vieron sometidas a la viabilidad política interna y el resultado fue la dilación de los plazos estipulados. De esta forma, las dos etapas mencionadas fueron unificadas en una sola y además, prorrogado el plazo para la elección directa de los miembros hasta el 2020.

En Brasil existen, desde hace tiempo, al menos dos proyectos de ley destinados a definir el proceso de elección directa de los parlamentarios del MERCOSUR, sin embargo la última norma en este sentido confirma la elección indirecta de los 27 diputados y 10 senadores que integrarán la representación brasilera en el Parlamento del MERCOSUR que serán designados por los líderes partidarios en la Cámara de Diputados y el Senado y cuyo mandato durará toda la actual legislatura hasta enero de 2019. Uruguay y Venezuela tampoco mostraron apuro por votar a sus representantes en el legislativo regional.

Por su parte, el gobierno argentino decidió a fines de 2014 la conveniencia de llevar a cabo las elecciones destinadas a ocupar las bancas del PARLASUR este año y de manera conjunta con las presidenciales. Muchas interpretaciones se han hecho sobre la oportunidad que representa para el gobierno incorporar este año las elecciones de los parlamentarios del MERCOSUR junto a las de diputados y senadores del Congreso Nacional. En este sentido, se ha hablado de la importancia que representa para el oficialismo poder contar con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las listas como candidata a diputada en el PARLASUR, quien, de resultar elegida, tendría garantizados fueros parlamentarios. Incluso, le posibilitaría al oficialismo, la inclusión en sus listas de los jefes territoriales del peronismo que se quedan próximamente sin la posibilidad de reelección.

Los procesos de integración requieren, sin lugar a dudas, de flexibilidad, pero se construyen gradualmente, con objetivos claros, estratégicamente diseñados, sostenidos en el tiempo y con un andamiaje institucional acorde a cada etapa de su desarrollo. Las grandes estructuras no garantizan grandes resultados cuando son huecas y el PARLASUR parece estar orientado a engrosar el armazón cada vez más empobrecido de este proceso de integración.

El MERCOSUR ha servido demasiadas veces para potenciar, legitimar e impulsar a través de sus instituciones, políticas internas de corto plazo de los gobiernos que lo integran. Gobiernos estos que son débiles para afrontar los costos que una verdadera integración regional implica y que mal utilizan a sus instituciones para lograr objetivos de la baja política.

Una vez más, las agendas internas mandan a la hora de las decisiones regionales internacionales; una vez más, el MERCOSUR sigue lejos de ser lo que pretendió.


* Magister en Integración y Cooperación Internacional - Centro de Estudios en Relaciones Internacionales de Rosario (CERIR) - CEI-UNR

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Llamarán a la elección del Parlasur, pero no dirán dónde va la boleta

Elecciones 2015. El Gobierno publicará el lunes la convocatoria a las PASO .Lo definirá la Justicia. Se supone que irá detrás de la presidencial. Es parte de una jugada K para que Cristina sea candidata.





El borrador ya salió del Ministerio del Interior que encabeza Florencio Randazzo, pero el decreto presidencial recién se publicaría el lunes, sobre el filo del plazo legal, 90 días antes de las PASO. La convocatoria a las elecciones nacionales, una rutina que se repite cada dos años sin alterar el pulso político, esta vez viene con novedades. Que vendrán por partida doble. De un lado, porque incluirá el llamado a elegir diputados del Mercosur, como estaba previsto. Pero lo curioso viene ahora: el texto no dirá cómo irán intercaladas las boletas.
Fuentes del Gobierno le aseguraron a Clarín que la intención es que sea la Justicia Electoral la que asuma la carga de definir si, como tosos suponen, el tramo principal de las listas del Parlasur (la que se define por distrito único y distribuye 19 bancas) terminarán pegadas justo detrás de las fórmulas presidenciales.
La incógnita quedó sembrada desde la misma sanción de la ley promovida de apuro por el kirchnerismo, en medio de las últimas fiestas de Fin de Año, al excluirse deliberadamente una definición sobre el lugar de esa boleta, mientras crecían los rumores sobre la intención de Cristina Kirchner de encabezar la nómina oficialista.
De hecho, esa posibilidad sigue siendo alentada por poderosas usinas de la Rosada, desde las que se evalúan como impactos menores  la complicación de la Presidenta con la Justicia por el caso Hotesur y la  denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman en el caso AMIA.  No es casualidad que la ley haya agregado inmunidades especiales a los electos para el foro regional.
Con picardía, las plumas oficiales evalúan colocar a título de “guía” un orden en la redacción de la convocatoria para incidir en la interpretación de la Justicia Electoral, colocando primero la de presidente y vice, seguida de las listas del Parlasur que se votarán en todo el país, los senadores (donde se elijan) y diputados nacionales, y por último los otros 24 diputados del Mercosur que votarán los distritos (uno cada uno).
El plan apuntaría a evitar que se le adjudique la decisión al poder político, aunque en el fondo el kirchnerismo mantiene en pie la idea de utilizar las boletas a presidente y al Parlasur como un tándem, para darle idéntico “brillo” en el cuarto oscuro. O incluso que una eventual boleta de Cristina –y su retrato– opaque la presidencial.
Si la Presidenta mantendrá en reserva su decisión de competir hasta el cierre de candidaturas (el 20 de junio) para las PASO del 9 de agosto, es vox populi que el radical Leopoldo Moreau negoció su pase al mundo K a cambio de un casillero “a salir” en la lista del Parlasur. En la alianza PRO-UCR-ARI se especula con la candidatura del titular de la Auditoría, Leandro Despouy. Y en el massismo suena el ex ministro Roberto Lavagna.
Con todo, la jueza electoral María Servini de Cubría debe resolver sobre la constitucionalidad de la ley que dispuso la elección de diputados al Parlasur, con sede en Montevideo. Gerardo Milman, director de la AFSCA por la oposición, pidió   su anulación por el otorgamiento de fueros especiales. Fuentes judiciales aseguran que quedaría en pie la elección, pero sin los fueros.
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Parlasur: una legislatura sin brillo que se coló en la campaña

Por  | LA NACION
 
Lejos de despejar interrogantes, la elección directa de los legisladores del Mercosur que se dará en los próximos comicios desató una catarata de dudas, peleas y polémicas que cristalizan fielmente a un bloque regional signado por sus propias contradicciones y crisis permanentes.
Los deseos nunca concretados de Cristina Kirchner de presentarse como candidata al Parlasur, sumado al debate por el presunto uso de los fueros parlamentarios para eludir causas penales y el desfase en la fecha de elección directa de los mercodiputados argentinos respecto de otros socios del bloque, pusieron bajo la lupa a un Congreso regional que empezó a funcionar en 2007, pero que hasta ahora carecía de brillo.
La novedad de las PASO será que en la boleta de candidato a presidente, gobernador, intendente o legislador estará también la de los 19 postulantes al Parlasur por cada partido a nivel nacional, más un representante para ese congreso de cada provincia. De esta manera, tras las elecciones nacionales la Argentina pasará de tener 26 miembros del Parlasur, como ahora, a 43 parlamentarios. Esto es así porque con la elección directa cambiarán las proporciones de los miembros del Congreso del Mercosur. Hasta ahora sólo Paraguay eligió en forma directa a sus mercodiputados. Uruguay, Brasil, Venezuela y Bolivia -flamante nuevo miembro pleno del bloque- tendrán plazo hasta 2020 para designar por elección directa a sus representantes del Parlasur. Pero en medio de esta transición habrá un desfase de bancas que ya despertó una polémica interna.
¿Podrá el Parlasur vetar las decisiones de los presidentes del Mercosur? ¿Las resoluciones y proyectos que aprueben los mercodiputados deberán ser atendidas obligatoriamente por los países miembros? ¿Cobrarán sueldos fijos los representantes del Parlasur? ¿Tendrán una sede permanente? ¿Funcionará el Parlasur como el Parlamento Europeo?
Estas y otras preguntas están atadas a la novedad de la boleta de candidatos al Parlasur. Pero aquellos ciudadanos que piensen que estarán votando por un Parlamento similar al de la Unión Europea aggiornado al Mercosur se equivocan extensamente.
Nada más lejos que las facultades, poder y alcance que tiene el Parlamento Europeo con las limitaciones y debilidades que tiene el Parlasur, más allá de que sus miembros vayan a ser elegidos en forma directa y no como ocurre desde 2007, en que los mismos diputados o senadores se cruzaban en sus tiempos libres a Montevideo para sesionar.
 
El resultado del Parlasur hasta hoy fue poco menos que lamentable: en 2014 sólo sesionó dos veces, este año lleva apenas una reunión y no se recuerda una sola resolución que haya gravitado, aunque sea en la retórica, en el debate de los presidentes del bloque.
Aquellos defensores del Parlasur y de la elección directa de sus miembros aducen que esta dinámica cambiará desde diciembre porque sus miembros cobrarán una dieta fija y deberán rendir cuentas a sus partidos.
Sin embargo, las facultades del Parlasur no quedarán alteradas. Los mercodiputados tienen derecho de voz y voto para cualquier acta del parlamento, incluyendo: dictámenes, proyectos de normas, recomendaciones y pedidos de informes. Pero cada una de sus resoluciones no es vinculante y, además, debe ser refrendada por cada Congreso de los países miembros. Es decir, que al menos hasta 2020, cuando todos los miembros sean elegidos en forma directa, nada indica que el poder lánguido del Parlasur vaya a cambiar sustancialmente.
"Resulta muy difícil en países de fuerte regímenes presidencialistas, como los latinoamericanos, que un Parlamento tenga peso político. En cualquier caso, lo que resuelva el Parlasur siempre va a quedar atado a las voluntades de los presidentes", admitió a LA NACION el mercodiputado uruguayo Daniel Caggiani, del Frente Amplio.

Debate por los fueros

Desde el momento en que el Gobierno deslizó que Cristina Kirchner podía llegar a ser candidata al Parlasur se abrió un fuerte debate en la Argentina, sobre el eventual uso de los fueros que podrían obtener algunos funcionarios para eludir el acoso judicial a futuro. Pero, presentadas las listas de postulantes para las PASO, el kirchnerismo no candidateó a la Presidenta. No obstante, la polémica sobre el uso de prerrogativas parlamentarias en el Parlasur persistió.
De hecho, la candidata a mercodiputada por el frente opositor Cambiemos, Mariana Zuvic, decidió renunciar a los fueros antes de iniciar la campaña como un gesto desafiante hacia el kirchnerismo. "Si queremos que el Parlasur pueda cumplir con la tarea noble para la que fue pensado, lo primero que tenemos que asegurarnos es que las personas que pretenden integrar ese cuerpo sean idóneas. Mientras existan los fueros parlamentarios como funcionan hoy esto no va a pasar, porque la prioridad va a ser buscar la inmunidad parlamentaria", dijo Zuvic a LA NACION.
En esta misma línea, el ex vicecanciller de Carlos Menem y ahora activo asesor del Frente Renovador, Andrés Cisneros, desafió a quienes se postulan al Parlasur: "Los candidatos harían bien en presentarse a las elecciones renunciando a los fueros y a los salarios", expresó. Cisneros también remarcó que "el Parlasur comparte con el Mercosur un estado catatónico, aunque si estas elecciones directas sirven para poner en marcha el bloque habrán servido de algo, si no quedará el Parlasur como otro aguantadero de políticos sin trabajo".

Desfase con Brasil

Actualmente, el Parlasur está integrado por 122 bancas de las cuales 23 son para Venezuela; 37 para Brasil; 26 para la Argentina; 18 para Paraguay y 18 para Uruguay. Esta distribución de bancas cambiará en cuanto los Estados partícipes del bloque elijan a sus representantes de manera directa. La nueva cantidad de parlamentarios del Mercosur que le corresponderá a cada país se definirá teniendo en cuenta el método poblacional decreciente. Así, para 2020 habrá un Parlasur de 186 escaños, donde a Brasil le corresponderán 75 parlamentarios; a la Argentina, 43 parlamentarios; a Venezuela, 32; a Paraguay, 18, y a Uruguay, otros 18. Aun no se definió el número para Bolivia que acaba de ingresar.
Pero en la transición a este nuevo mapa del Parlasur ya estalló una fuerte polémica. Según un relevamiento que hizo Poder Ciudadano, en consulta con la Secretaría de Comunicación del Parlasur, la Unidad de Enlace con el Parlamento del Mercosur dentro de la Cámara de Diputados y del Senado, Brasil pasará a tener 43 y 75 bancas, pero sólo una vez que elijan a sus parlamentarios del Mercosur en forma directa. De esta manera, la Argentina tendrá a fines de este año más bancas que Brasil (43 sobre 37, a pesar de tener una población mucho menor a la del país vecino). El desfase de escaños recién se acomodará una vez que Brasil elija antes de 2020 en forma directa a sus mercodiputados.
Según confirmaron a LA NACION fuentes calificadas de la diplomacia de Brasil, este tema ya fue planteado por los diplomáticos de Itamaraty en el seno del Mercosur y también formó parte de una discusión reservada de cancilleres en la cumbre de presidentes que culminó ayer en Brasilia.
"Si queremos que el Mercosur y el Parlasur no agonicen debemos avanzar en forma sumultánea en la reforma de su congreso, con igualdades de todos los miembros, y esperar que en un futuro inmediato este Parlamento emita decisiones vinculantes", expresó a LA NACION el diputado radical Mario Negri, actual miembro del Parlasur.
En esta misma línea, Pablo Secchi, director ejecutivo de Poder Ciudadano, destacó en un informe público que "la elección de los parlamentarios por parte de la ciudadanía es un paso importante. Luego, el desafío será construir un espacio regional que permita potenciar a la región a partir de sus intereses comunes".
Durante la campaña presidencial se verá a los candidatos por el Parlasur de cada partido planteando sus propuestas. Hasta ahora se desconocen los objetivos y planes que tiene cada partido para sus postulantes, más allá de haber mostrado algunas figuras de renombre, como Jorge Vanossi por la alianza UNA; Juan Carlos Zabalza y Héctor Polino, por el Frente Progresista; Miguel Espeche Gil, por la Coalición Cívica, y Rodolfo Terragno, por la UCR, entre otros.
El ex canciller de Cristina Kirchner y actual primer candidato al Parlasur por el FPV, Jorge Taiana, expresó a LA NACION que su objetivo central en el Parlasur será "fortalecer el Mercosur, superando desconfianzas y resolviendo las diferencias existentes, contemplando los intereses de todos los Estados parte y de sus ciudadanos".
Además, Taiana cree que el Parlasur debe participar en las negociaciones comerciales entre el Mercosur y otros bloques regionales porque representa los intereses y la voluntad de cada uno de los pueblos de sus estados miembros. "Desde el FPV estamos en condiciones de aportar a la institucionalización y consolidación del Mercosur para poder superar problemas coyunturales y poder avanzar en una agenda de largo plazo", añadió el ex canciller.
No será tarea sencilla que los presidentes dejen que el Parlasur se involucre en las negociaciones del Mercosur con la UE por un acuerdo de libre comercio. De hecho, esas negociaciones están empantanadas desde hace más de diez años por desavenencias internas de cada bloque.

Numeros en baja

La tarea de reflotar el Mercosur no parece ser sencilla si se observa un alicaído espacio que cada vez se funde más en un bloque ideologizado en lugar de dar paso a una potencia económica unificada. Mucho menos fácil parece ser concretar el desafío que se planteó Taiana de que el Parlasur supere las desconfianzas existentes, de cara a los resultados del bloque regional.
El director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), Marcelo Elizondo, acaba de emitir un duro informe sobre la crisis que atraviesa el Mercosur. "Sus principales componentes no están funcionando. El arancel externo común está afectado por numerosas excepciones, la prevista eliminación de restricciones al comercio intra región está afectada por los límites a las importaciones (especialmente de la Argentina), la integración productiva está interrumpida por obstáculos a la inversión transfronteriza entre sus miembros y la coordinación de políticas macroeconómicas entre sus miembros ha sido sustituida por diferencias sustanciales entre políticas públicas en los países", se destaca en el documento de DNI.
Al informe lo acompañan números poco optimistas para el futuro del Mercosur. En materia comercial, en 2014, el Mercosur exhibió una caída de sus exportaciones de 9,6%. La inversión extranjera directa también cayó en el Mercosur: según Cepal, la inversión extranjera neta alcanzó en el Mercosur en 2014 unos 71.615 millones de dólares, mientras que en 2013 había sido de 83.788 millones de dólares y en 2012 había alcanzado 85.107 millones de dólares.
"Cuanto más sólido seamos como bloque internamente, mayores serán los logros para desarrollo de nuestros pueblos. Y eso sucederá cuando el Parlasur deje de funcionar testimonialmente", dijo Sebastián Velezquén, uno de los referentes del Frente Renovador en política exterior.
Estas intenciones sólo dejarán de ser expresiones de deseo si hay verdadera voluntad política de los presidentes del Mercosur de darle mayor fuerza al Parlasur y al propio bloque.
"El Parlasur podría constituirse en un buen instrumento para profundizar el proceso de integración, otorgándole institucionalidad al bloque.Pero para que esto suceda, es necesario, primero, que exista una verdadera voluntad política de avanzar en un proceso de consolidación del Mercosur donde se parta del sinceramiento del diálogo político y de las visiones e intereses sobre la integración de los países que lo integran", destacó a LA NACION Fulvio Pompeo, que asesora a Mauricio Macri en temas de política exterior.
Por el momento, el Parlasur enfrenta una dura paradoja: sus resoluciones no son vinculantes y tampoco lo serán en el futuro inmediato, mucho menos si se tiene en cuenta que ni los propios Estados miembros pueden cumplir con la normativa que le exige el Mercosur para su ingreso. Así, por ejemplo, Venezuela ingresó en 2013 al Mercosur, pero aún no ajustó siquiera el 50% de sus leyes arancelarias al bloque.
Un largo camino queda por recorrer para contar con un Mercosur a pleno y un Parlasur con verdadero peso político. En caso contrario, como dice el embajador Eduardo Mallea, presidente de la Asociación Profesional del Cuerpo Permanente del Servicio Exterior: "Estamos en una etapa Preparlasur, en la que el propio Parlasur podrá correr con el riesgo eterno de quedarse como un espacio para emitir meros enunciados declarativos, sin el menor peso normativo"..

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