Diario "La Nación". Buenos Aires, Martes 28 de febrero de 2006 |
Los vínculos de la Casa Blanca con América latina
Colombia afianza sus lazos con EE.UU.
Firmó ayer con Washington un amplio tratado de libre comercio; debe ser aprobado por ambos congresos
WASHINGTON.- Después de casi dos años de intensas negociaciones, Estados
Unidos y Colombia, su mayor aliado en América latina, alcanzaron ayer
un acuerdo para firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con una fuerte
dimensión política, ya que incluye salvaguardias para sectores
sensibles del país andino, en nombre de la "estrategia" regional de
Washington.
El anuncio fue realizado en Washington por el representante de Comercio
de Estados Unidos, Robert Portman, y el ministro de Comercio de
Colombia, Jorge Humberto Botero. "Se ha llegado al final. Creemos que el
esfuerzo valió la pena, que le estamos entregando al país un tratado
muy positivo", dijo Botero, tras lograr durante la madrugada el TLC que
su país negociaba desde mayo de 2004 con Estados Unidos.
"Es un día histórico para Colombia, para la agricultura colombiana, para todas las generaciones de colombianos", dijo, por su parte, el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, exhausto después de seis días y tres noches de negociaciones en Washington.
Ahora, cuando faltan tres meses para las elecciones presidenciales en Colombia, en las que el presidente Alvaro Uribe busca la reelección, ambos países deberán concentrarse en buscar apoyo para la ratificación parlamentaria del tratado en ambos congresos, proceso que puede llevar un año.
El tratado fortalece aún más los vínculos económicos entre Washington y Bogotá, cuyo gobierno ya recibe miles de millones de dólares en asistencia para combatir al narcotráfico.
Según un comunicado del Ministerio de Comercio de Colombia, las autoridades de este país esperan lograr un crecimiento del 50% de sus exportaciones a Estados Unidos en los tres primeros años de vigencia del tratado. Colombia, con unos 43 millones de habitantes, fue el segundo mayor mercado agrícola estadounidense en América latina el año pasado. El TLC también prevé "una carta adjunta sanitaria y fitosanitaria", inédita en este tipo de acuerdos, según el negociador jefe colombiano, Hernando José Gómez.
Por su parte, Portman subrayó que el acuerdo permitirá aumentar las exportaciones de su país a Colombia, para beneficio de "obreros, manufactureros, prestatarios de servicios, agricultores y granjeros de Estados Unidos".
El responsable estadounidense destacó también que el TLC forma parte "esencial" de la estrategia de Washington hacia América latina, que consiste en "avanzar el libre comercio en el hemisferio, luchar contra el narcotráfico, construir instituciones democráticas y promover el desarrollo económico".
Pero mientras la industria manufacturera, la banca, el comercio y los servicios manifestaron su satisfacción con el acuerdo alcanzado, los sectores farmacéutico, avícola y de cereales se mostraron disconformes con lo pactado. De hecho, fueron los medicamentos, los pollos, el arroz y el maíz los productos que complicaron las negociaciones durante los últimos meses.
Por ejemplo, el presidente de la Federación de Avicultores de Colombia, Jorge Bedoya, calificó el resultado de "lamentable", pero los jefes de la delegación colombiana advirtieron que nunca se puede esperar ganarlo todo.
"No nos vienen ríos de leche y miel. Muy pocos países pueden señalar que tienen ese privilegio de acceso pleno y permanente a la economía más grande del mundo para su producción industrial", dijo.
"Lo peor es que nos impusieron un modelo de TLC para el sector farmacéutico que fracasó en Estados Unidos", opinó, por su parte, el presidente de la Asociación de Industrias Farmacéuticas Colombianas, Alberto Bravo.
Según el ministro Arias, Uribe, que viajó hace dos semanas a Washington para encabezar durante cuatro días las negociaciones, se disponía a anunciar anoche un "esquema de apoyos domésticos directos" al sector agropecuario para contrarrestar los efectos de la llegada de productos estadounidenses.
La Casa Blanca enfrentará críticas parecidas por parte de algunos sectores empresariales y de sindicatos, y la batalla por la ratificación del tratado en el Congreso se perfila dura, ya que la preocupación de los legisladores estadounidenses por el creciente déficit fiscal de su país está en aumento.
Para los analistas, con este nuevo TLC, Washington avanza en sus intentos por frenar la influencia regional del presidente venezolano, Hugo Chávez, enemigo declarado del empantanado proyecto de Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y que trata de promover, con su homólogo cubano Fidel Castro, la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA). Después de Perú, en diciembre pasado, Colombia es el segundo país andino en lograr un TLC con Washington. Ecuador, en cambio, todavía no lo ha logrado y debe reanudar las negociaciones a mediados de marzo.
Agencias AFP, DPA, EFE y AP .
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| Diario "La Nación". Buenos Aires, 28 de febrero de 2006. |

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